lunes, 3 de marzo de 2008

CRÓNICA DEL ACTO DE LÉRIDA

“Los Monegros no se venden” y la plataforma “Stop Gran Scala Bajo Cinca” participaron el pasado domingo en “Fira Natura, Lérida”, donde informaron de que, junto a los grupos constituidos en Huesca, Zaragoza y a la Iniciativa Docente, forman parte de la plataforma “Stop Gran Scala”. Así mismo informaron de que durante el mes de febrero han continuado la campaña de charlas por distintos puntos de la geografía aragonesa, Lanaja, Zaragoza, Huesca, Andorra, Alcañiz, y que van a seguir celebrándose actos en Zaragoza, Teruel, Alcolea de Cinca, Valderrobres, Villamayor, Monzón y numerosas localidades más en las próximas semanas

Se hizo una descripción del proyecto GS y del compromiso asumido por el gobierno de Aragón, que se convierte en el principal inversor de una iniciativa privada, comprometiéndose a asumir el coste de unas infraestructuras que deberán detraerse de otros servicios públicos. Se explicó lo sabido por prensa sobre el estado actual de las negociaciones entre propietarios de terrenos e ILD, haciendo alusión a la falta de acuerdo en el precio con propuestas de compra y venta bastante distantes, de 3000 a 15000 euros por hectárea, y a la amenaza de los promotores de llevarse el proyecto a otras latitudes. Causó asombro… que uno de los propietarios de terrenos de la zona fuera una constructora leridana. ¿Empezarán pronto las grandes empresas a hacer negocio? Se comentó que de seguir avanzando el proyecto es de prever que sean las grandes empresas las que sigan beneficiándose, suponiendo una amenaza para las pequeñas y medianas empresas de la zona que no podrán competir con el gran capital. Al margen, de consideraciones éticas y riesgos posibles, las expectativas y beneficios del proyecto para la gente de la zona no se ven

Se reflexionó sobre lo paradójico que resulta que el gobierno de Aragón apueste por este tipo de desarrollo argumentando que va a beneficiar al conjunto de la sociedad, cuando este tipo de políticas neoliberales lo que acrecientan en mayor medida es la desigualdad y la polarización social. Criticable resultó también el hecho de que la puesta en marcha del proyecto dejaría a Aragón expuesto a sufrir una tras otra las periódicas crisis de la globalización. Así mismo, apostar por un modelo despilfarrador de recursos en los tiempos actuales de sequía, cambio climático y crisis medioambiental, supondría no sólo un grave perjuicio medioambiental, sino también moral. Los asistentes se mostraron absolutamente perplejos por el hecho de que un gobierno que ha sido protagonista en la consecución de la Expo Agua y Desarrollo Sostenible, apueste por Gran Scala

Así mismo, comentaron su asombro ante la escasa presencia en los medios de comunicación estatales de noticias sobre Gran Scala, ya que dada la dimensión del proyecto no sólo afectaría a Los Monegros y a Aragón, sino a las comunidades vecinas, quedando por ejemplo Lérida tan cerca o más que Zaragoza de alguna de las posibles ubicaciones. Se valoró la posibilidad de que fuera la contradicción con la Expo un factor que contribuía a este hecho, dada la repercusión negativa que podría tener. Se lamentó que esta falta de información evite que la gente tome conciencia del grandísimo impacto que supondría. Se consideró que esta escasez de información es otro de los factores que dificulta que se alcen más voces en contra de GS desde el mundo de la cultura y de la ciencia. Se reflexionó también sobre la conveniencia de que un modelo de ocio y juego de este tipo pueda tener cabida en la Unión Europea. La sociedad europea ha de ser consciente del modelo de ocio que se está planteando, los ciudadanos europeos son los potenciales destinatarios de este modelo de sociedad basado en lo mas decadente de la sociedad americana.

Por último se habló de Las Vegas, que en 50 años se ha convertido en una ciudad de 2.000.000 de habitantes. Se dijo que no queremos un futuro ni mínimamente parecido, donde las personas se diluyan tras las apariencias, donde sea tu imagen la que te permita encontrar trabajo, donde los modelos de éxito carezcan de principios, donde las motivaciones de nuestros jóvenes poco tengan que ver con lo que una madre desearía para sus hijos, y donde prolifere la droga, la prostitución, la ludopatía, la exclusión social, los suicidios… No queremos correr el riesgo, porque desde luego que este no es el mundo donde deseamos vivir. Desde “Los Monegros No Se Venden” pensamos que todo el mundo debería pensar sobre eso en lo qué nos podemos convertir